www.elmundodelgato.com
Foto: José Laserna.
Foto: José Laserna.

Su instinto les mantiene activos por la noche

Texto: Patricia Lozano

Son muchos los propietarios hartos de no poder dormir porque sus gatos les despiertan en mitad de la noche sumidos en una especie de locura transitoria que incluye carreras a toda velocidad, derrapes en las alfombras, saltos por las paredes e, incluso, ataques a traición. Pero no se trata de ninguna posesión.

Si usted es de los que se despierta asustado en plena noche por un montón de ruidos que no logra identificar hasta que se da cuenta de que, una vez más, se trata de su gato en plena actividad, no desespere pues puede conseguir acabar con este comportamiento. Además, debe considerarse una persona con suerte ya que hay dueños que tienen que extremar las precauciones para que sus pies no asomen por debajo del edredón si no quieren encontrarse con un mordisco o un zarpazo que, a esas horas, no tienen ninguna gracia. Pero ¿por qué esta actividad nocturna? ¿Qué le está pasando a su gato? Pues, en realidad, nada; únicamente está siguiendo su instinto.

Los gatos son animales nocturnos y nada mejor que observar sus características morfológicas para darnos cuenta de ello. Sus ojos se adaptan perfectamente a todas las condiciones de luz pues en el iris disponen de unos músculos muy pequeños, radiales y circulares, que se adaptan a la intensidad luminosa por un mecanismo reflejo.

En la oscuridad los músculos radiales se contraen dilatando la pupila y haciendo que el iris aparezca como una delgada línea coloreada. Con luz son los músculos circulares los que se contraen, lo que reduce la pupila y expande el iris. Esto hace que el animal no se deslumbre nunca y le permite aprovechar la más mínima cantidad de luz en la penumbra. La visión se acentúa aún más gracias a la retina que contiene múltiples células y bastoncillos y está recubierta por una zona especial que refleja la luz, lo que hace que sus ojos brillen por la noche y que vean tan bien dado que el mismo rayo de luz pasa dos veces a través de las células sensoriales. También tienen un excepcional sentido del oído y de la orientación, lo que les permite recibir una considerable información del mundo que les rodea.

Esto sumado a su cuerpo armonioso, elástico, ágil, su rapidez, sus reflejos, su astucia, su marcha silenciosa, sus garras afiladas y su fuerte mordida, le convierten en la máquina de caza perfecta para la noche.

CAMBIAR EL HORARIO

Así que, cuando vea que a su gato se le dilatan las pupilas, se le eriza la cola y comienza a correr y saltar por toda la casa, es que ha llegado la hora de cazar. Por mucho que usted le proporcione el alimento, sus instintos no desaparecerán y, aunque en su casa no haya presas, no dudará en perseguir sombras, saltar sobre cualquier cosa que le parezca sospechosa o intentar atrapar motas de polvo. Además, si su gato es de los que pasan todo el día esperando a que usted regrese del trabajo, lo más seguro es que duerma durante la mayor parte de la jornada y que se muestre activo a su llegada. Por su parte, los mininos que viven en una casa con posibilidad de salir al exterior seguirán sus horarios naturales. Sus noches serán muy activas y pasarán el día descansando para recuperar el sueño perdido.

En el caso de los gatos que no tienen posibilidad de salir, estas prácticas nocturnas pueden ser muy molestas para las personas que viven con ellos. Pero alterar este comportamiento es tan sencillo como tener un poco de paciencia. El truco está en cambiar el horario del gato para que esté activo de día y cansado por la noche. No se trata de prohibirle sus juegos sino de que se divierta algo más temprano porque lo que no podemos pretender es que el animal se comporte como si estuviera disecado.

Así, tendremos que buscarle entretenimientos y compartir con él un rato de juego. Podemos usar una cuerda y hacer que el minino la persiga, lanzarle ratones de juguete, en definitiva, proporcionarle la diversión suficiente para que se canse antes de que nos vayamos a dormir. Además de horarios regulares en el juego también debemos hacer lo mismo con la comida y, cuantas más veces repitamos esta rutina, más rápido se acostumbrará.

Nos harán falta unos diez o quince días para conseguir que nuestro gato sólo quiera dormir por la noche, lo que será de agradecer.

Pero si no nos es posible compartir algo de tiempo con nuestra mascota, una buena idea es pensar en tener otro gato o incluso un perro con el que se lleve bien. También se le puede pedir a una persona que se acerque a nuestra casa en algún momento del día para pasar un ratito con él. Lo que debemos conseguir es que nuestro gato entienda que su hogar no es el mundo salvaje pero nosotros también tenemos que saber que necesita desarrollar sus instintos para ser un animal completo y lograr cambiar su reloj interno para que la convivencia sea lo más perfecta posible para todos.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (5)    No(0)
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Desarrollo Editmaker

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.