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British Shorthair, el autentico caballero felino

British Shorthair, el autentico caballero felino

El gato británico por excelencia, que hasta exhibe la característica flema de los humanos de su país de origen, es el compañero ideal gracias a su talante paciente, tranquilo y cariñoso. Callejero en el pasado, es todo un cazador experimentado, independiente y capaz de adaptarse a cualquier situación y ambiente. Extremadamente cariñoso, crea un fuerte lazo con las personas con las que convive lo que le hace una raza muy popular por su gran capacidad para relacionarse.

Orígenes de la raza

El British Shorthair es una de las más viejas crianzas europeas. Se cree que sus antecesores fueron los gatos romanos que llegaron a las islas británicas hace dos mil años, traídos por los soldados romanos en sus barcos. Rápidamente se extendieron por Inglaterra y el resto de Europa. La temprana adaptación a su nueva tierra le hizo convertirse en un habilidoso cazador de roedores lo que le valió el aprecio de los humanos.

Y no es de extrañar puesto que, en aquella época, un gato bien adiestrado para la caza suponía una importantísima ventaja para los granjeros. Pero no sólo era estimado en las zonas rurales sino que la clase obrera también lo adoraba por su facilidad para ser domesticado y por su carácter fiel y equilibrado además de por ser, claro está, un gran protector del hogar frente a posibles plagas de roedores. La vida al aire libre dio como resultado un gato fuerte y robusto, acostumbrado a proporcionarse su alimento, astuto, dulce, buen cazador, sigiloso y tranquilo, capaz de adaptarse a cualquier situación. Como era de esperar, el amor que sentían los ingleses por este gato, hizo que pusieran verdadero empeño en el desarrollo de su raza. Durante cientos de años los gatos que se encontraban en las ciudades y las granjas británicas eran de tipo robusto con los ojos y las caras redondas y el pelo grueso, corto e impermeable, de todos los colores.

Primero los apreciaron por su gran valor para la caza, pero cuando su personalidad pacífica fue descubierta, se convirtieron en los compañeros más deseados y tomaron su lugar dentro del hogar. En 1800 comienza la cría selectiva de esta raza con algunos intentos de criar a estos gatos por el tipo, color o para mantener un pedigrí. El señor Jung, que fue un conocido juez del British Shorthair, fue el primero en registrar la genealogía de sus gatos.

Sin embargo, el verdadero impulsor de esta raza fue Harrison Weir, organizador de la primera exposición felina en el Crystal Palace de Londres el 13 de julio de

1871 con el gato británico como gran protagonista. La ganadora de esta exhibición fue una hembra azul propiedad del señor Weir, que había creado un premio especial para este color puesto que consideraba que esta era la variedad más hermosa de la raza, lo que provocó que el resto de colores pasase a un segundo plano. Estas exposiciones continuaron celebrándose anualmente en el Crystal Palace hasta 1936, año en el que el edificio fue destruido por un incendio.

A comienzos del siglo XX las exhibiciones del British Shorthair eran muy numerosas y ya se habían escrito estándares para diferentes variedades de color: los colores sólidos (negro, blanco, azul), tabby (marrón, rojo, plata), humos negros y azules, bicolores negros y blancos y tricolores. Cada color era una clase y tenía su propio estándar pero el tipo era muy parecido al de hoy, gatos compactos con cabezas grandes y redondas, de textura fina y manto denso.

En 1910, el gato más premiado en Gran Bretaña fue un macho British silver tabby llamado «Jimmy», propiedad de Louise Herring. Entre las hembras destacaba su hermana, «Laurel Queen», también plateada, propiedad de la gatería Laurel.

La Primera Guerra Mundial supuso un dramático freno en la cría del gato británico. Terminado el conflicto volvió el interés por el pedigrí felino pero los criadores tenían muy difícil encontrar machos dignos para su hembras ya que había muy pocos registrados. Así, comenzaron a trabajar con gatos comunes, pero los descendientes resultantes no se acercaban al tipo que habían alcanzado antes de la guerra. Como atajo para recuperar al verdadero British, algunos criadores comenzaron a cruzarlos con gatos Persas. Durante algunos años el británico se benefició de esta mezcla genética pero se corría el riesgo de perder al British original, lo que hizo que se prohibiera la exhibición de híbridos entre ambas razas. Además, la creciente popularidad de los gatos de pelo largo hizo que el British dejase de aparecer en las exposiciones. En los años 30 Kit Wilson, a través de su trabajo y con la ayuda de criadores, consiguió que la raza fuera preservada durante la Depresión y la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, los que sobrevivieron tenían poca calidad y se cruzaban con familiares, lo que impidió que se pudiera formar un gen fuerte. Terminada la Segunda Guerra Mundial y en interés de la diversidad genética los criadores utilizaron cruces con gatos comunes y otras razas de pelo corto como Azules Rusos y Chartreux, pero el British se estaba alejando del estándar. Fue un trabajo más duro del esperado y hubo que volver al cruce con Persas, con cuidado de evitar las cualidades indeseadas de estos últimos, tales como el pelo largo y la cara hinchada. El deseo de los criadores era llegar al momento en el que los Shorthair Británicos se criaran sin necesidad de recurrir al cruce con otras razas.

Descripción general

El British es un gato compacto y bien equilibrado de tamaño mediano a grande. Su cuerpo es recio, musculoso y fuerte. Tomó su estructura ósea más ancha heredada de los persas. Su espalda y el lomo son anchos y planos; el tórax también es ancho y redondeado, el cuello robusto y las patas cortas y fuertes, con los pies redondos. La cola no es muy larga pero sí gruesa y proporcionada con el cuerpo.

La cabeza es ancha y redonda, sin ángulos, con un hocico bien definido, de nariz ancha y recta, en línea con el mentón firme. Las orejas deben ser pequeñas, redondeadas en la punta, bien separadas entre sí. Los ojos grandes, redondos, separados, de color preferentemente cobre o naranja intenso aunque en alguna variedad de pelaje pueden ser verdosos. Las mejillas bien llenas son características de esta raza.

El manto es corto, denso, compacto al tacto, con buen subpelo tipo «plus». El color más conocido es el azul aunque pueden presentarse los colores uniformes: negro, blanco, chocolate, lila, rojo, crema, humo, chinchilla; o bicolores, tricolores y tabby. Actualmente también se crían en Europa los colorpoint.

Es una raza de desarrollo muy lento.

Características generales

Cuerpo:

Macizo, proporcionado, de pecho ancho con patas cortas y fuertes. Su peso oscila entre los 4 y los 8 kilos.

Cabeza:

Redonda, ancha, maciza, sostenida por un cuello grueso y corto. Carrillos llenos. Hocico bien definido, de contornos redondeados. Nariz corta, ancha, derecha, ligeramente respingona. Pequeña depresión en la base pero sin stop. Mentón firme, forma una línea perpendicular a la nariz. La frente debe ser redondeada, nunca plana.

Orejas:

De tamaño mediano, anchas en la base y redondeadas en la punta. Están bastante separadas.

Ojos:

Grandes, redondos y muy separados. Con un color en armonía con el pelaje (cobre, naranja oscuro, azul, verde, verde azulado o dispares).

Manto:

Corto y denso, con un pelaje firme, afelpado, que da la impresión de protección natural.

Cola:

Su longitud equivale a dos tercios de la longitud del cuerpo. Gruesa en la base, se afina levemente hasta su punta redondeada.

Colores

Se reconocen al menos 17 colores diferentes:

  • Blanco, sin trazas de amarillo, con ojos azules, naranjas o uno de cada, pero no verdes.
  • Negro, puro, con ojos naranja.
  • Azul, puro, almohadillas y hocico también grises, ojos naranja o cobre.
  • Crema, beige puro (difícil de obtener), ojos naranja.
  • Tabby Classic, Pattern y Mackerel.
  • Spotted (manchado) es un Classic con manchas sobre todo el manto, debe carecer de cualquier traza de blanco.
  • Silver Tabby manto plateado con manchas negras, ojos verdes o avellana, nariz negra o roja, sin traza de blanco.
  • Red Tabby manto naranja oscuro con marcas oscuras muy nítidas, ojos color cobre.
  • Brown Tabby manto marrón o rojizo con marcas negras, ojos amarillos o avellana.
  • Escama de tortuga (Carey, sólo hembras) negro con salpicaduras de color crema y rojo, nariz y almohadillas rosas o negras, ojos cobre o naranja.
  • Escama de tortuga y blanco (sólo hembras) similar pero con el manto blanco, deber tener blanco sobre las patas pero sin que domine sobre las manchas tricolores.
  • Azul-crema salpicaduras azul y crema en equilibrio, ojos cobre o naranja, nunca verdes.
  • Bicolor, color uniforme y blanco, ojos cobre o naranja, nunca verdes.
  • Ahumado, negro o azul con subpelo plata claro, sin manchas blancas, ojos amarillos o naranja.
  • Tipped, subpelo blanco, manto sobre la espalda, caderas, cabeza, orejas y cola punteado de cualquier color uniforme (unicolor) comprendidos el chocolate y el lila. Mentón, pecho y vientre blancos. El color de los ojos varía con el color de las puntas. Se admiten trazas de anillos en la cola, pero no marcas Tabby en el resto del cuerpo.

Alteraciones genéticas más frecuentes

_ Alto riesgo para el grupo sanguíneo B (Isoeritrólisis neonatal felina).

_ Displasia de cadera.

_ Hemofilia B (deficiencia de factor IX), gen en cromosoma X, recesivo.

_ Eclampsia (Tetania puerperal, familiar).

_ Diabetes Mellitus (familiar).

Carácter

El British Shorthair es un gato dulce, cariñoso, afectuoso, pero no molesto. No necesita llamar la atención ni es in-quieto. Obediente, tranquilo y buen cazador, es apacible, alegre, paciente, bien equilibrado y poco emotivo.

De carácter estable, se adapta tanto a la ciudad como al campo donde ha demostrado ser un cazador experimentado.

Sociable con sus congéneres y con los perros, puede mostrarse activo y juguetón y disfruta de la compañía humana. Hace honor a su nombre comportándose como un auténtico caballero felino. En el hogar es muy observador, casi nunca busca problemas y evita todo tipo de situaciones violentas. Esto, unido a su tranquilidad y su infinita paciencia, le convierten en el compañero ideal de los niños. Su carácter abierto y su inconfundible flema británica hacen de él un gato idóneo en casas ruidosas y con muchos miembros, pues se adapta con facilidad a la rutina de la casa. Es una raza muy popular debido a su capacidad de relación. De naturaleza tranquila y extremadamente cariñoso, aporta compañía, da y recibe cariño y afecto demostrando un fuerte lazo con las personas con las que convive.

Crianza

Las hembras British son buenas madres. Los partos no suelen ser muy numerosos, entre cuatro y cinco gatitos, que, recién nacidos, pesan entre 100 y 120 gramos.

Tranquilas, las madres dan a sus cachorros seguridad sin olvidarse ni por un momento de enseñarles a cazar. Es un gato fuerte, con pocos problemas de salud, en el que la morfología no se ha llevado a extremos que puedan dar lugar a deformaciones o a tipos físicos que por sus características estéticas conlleven problemas a la hora de la reproducción. La abundancia de distintas líneas ha conseguido que el mapa genético sea suficientemente amplio. Como consecuencia, el British es un gato robusto que transmite a su descendencia esa fortaleza sin problemas.

Los gatitos Británicos son grandes y vigorosos en su nacimiento y, generalmente, abren los ojos en menos de una semana, mientras que demuestran interés por los alimentos sólidos a las tres semanas. Están muy unidos a su mamá hasta los dos meses, a los que ya se produce una cierta independencia pero, aunque los gatitos ya se alimenten solos, siempre estarán muy ligados a su madre. El macho British no se desentiende de la crianza de sus cachorros. Al contrario, estará encantando de compartir con la madre la educación de sus hijos, no se separará de ellos y compartirá la cuna con la hembra.

Los gatitos cogerán peso rápidamente.

La peor época para esta raza es la adolescencia, en la que sufren cambios bruscos. Son gatos de desarrollo lento y no alcanzan el pico de la madurez hasta los cinco años. Por eso es frecuente que en la edad adolescente los ejemplares estén alejados del estándar aunque luego se convierten en magníficos adultos campeones.

Sexualmente es una raza de desarrollo normal; los machos serán activos hacia el año de edad mientras que las hembras tienen celos bastante discretos.

Cuidados

Generalmente son gatos de buena salud y no precisan muchos cuidados. Su pelo corto facilita su aseo pues, espeso, si lo cepillamos con regularidad podemos espaciar los baños. En la época de muda es conveniente aumentar los cepillados aunque con un trapo húmedo podemos eliminar el pelo muerto y facilitar el crecimiento del nuevo. Si desde pequeños se les acostumbra, un baño mensual no les viene mal. Un truco para presentar a nuestro gato en las mejores condiciones en una exhibición es bañarle unos días antes, puesto que si le llevamos recién bañado corremos el riesgo de que el manto sea demasiado fino. Sin embargo, la textura del pelo varía según el color del gato. El azul es el que tiene el tipo de pelo espeso, mientras que los demás colores difieren: los

silver tabby tienen un pelo más corto y menos espeso, los blancos tienen un pelo más largo, los colorpoint un pelo más blando…

Son buenos gourmets, y deben tener agua fresca y alimento a su disposición durante todo el día, además de un lugar confortable donde depositar su flema británica
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