www.elmundodelgato.com

Señales de alerta en la salud de nuestros gatos

Texto: Dr. Óscar A. Roa Acosta (Mv-Uls).

El presente artículo tiene el propósito de que los propietarios de gatos aprendan a distinguir ciertas señales o signos de enfermedad en sus mascotas, las cuales al ser detectadas a tiempo, pueden marcar la diferencia entre un tratamiento efectivo o la muerte de su felino.
Si los propietarios de los gatitos conocen más acerca de las enfermedades que pueden afectar a sus mascotas, ellos les podrán dar una mejor calidad de vida y mejorar su salud a través de la prevención; asimismo, facilitarán que los médicos veterinarios puedan realizar un diagnóstico rápido y certero, que permita instaurar un tratamiento precoz y efectivo.

Si un gato enferma, su funcionamiento orgánico se alterará, por tanto, se observarán cambios fisiológicos anormales, los cuales serán los parámetros de alerta que tendremos en cuenta, para lo cual los propietarios tendrán que agudizar sus sentidos (oler, ver, escuchar, tocar), para poder informar lo más detalladamente posible a su médico veterinario sobre lo que le sucede a su minino.

LOS PROPIETARIOS DESEMPEÑAN UN PAPEL MUY IMPORTANTE
Los dueños de los felinos son los que comúnmente deberían observar de primera mano cualquier alteración en la salud de su mascota, sin embargo, en ocasiones ellos no son los que pasan la mayor parte del tiempo con su animal, por tanto es importante que si se presenta tal situación, la persona que está todo el tiempo con la mascota sea capaz de suministrar la mayor cantidad de información posible acerca de lo que acontece con el felino y sobre todo que sea una persona muy observadora, pues el veterinario tendrá que realizar una labor meticulosa para enfocar su diagnóstico clínico.

Ahora bien, para que las personas que cuidan de la mascota puedan realizar una buena observación del comportamiento y salud del gato, deben tener en cuenta que este animal no debe ser manejado como un perro, es decir, que en lo posible se debe mantener todo el tiempo dentro de la casa, pues esto nos facilita visualizar cómo son las heces y la orina, si está vomitando, si defeca y orina con normalidad, si está comiendo o muestra dificultad, si se rasca o muestra dolor; adicionalmente, todo ello nos ayudará a evitar la transmisión de enfermedades infectocontagiosas de tipo parasitario, bacteriano o vírico y más aún a salvarlos de intoxicaciones, accidentes de tránsito o ataques violentos de perros.

SEÑALES DE ALERTA
Los siguientes son signos importantes que los propietarios deben observar en sus mascotas como señales de alarma para que sean transmitidas a sus médicos veterinarios y empiecen de inmediato la valoración clínica del paciente:
Vómito
Expulsión violenta e involuntaria del contenido gástrico hacia el exterior a través de la boca, conteniendo alimentos sin digerir o semidigeridos, moco, bilis, sangre, bolas de pelo, vegetales, parásitos y/o cuerpos extraños.
Las causas de este signo pueden tener varios orígenes: gastrointestinal, en afecciones agudas o crónicas del sistema digestivo de origen bacteriano, vírico, parasitario, alérgico, intolerancia a los alimentos, obstructivas, intoxicaciones y neoplasias.
Sialorrea (salivación abundante) y halitosis (mal olor del aliento)
La pérdida de saliva se puede originar por causas agudas y crónicas (más de un mes de evolución), entre las agudas tenemos intoxicación con organofosforados (venenos antipulgas), ingestión de algún medicamento —en especial los de sabor amargo—,
ingestión de animales venenosos, nerviosismo, lesiones de la cavidad oral, úlceras de origen vírico, por morder cables eléctricos, consumir sustancias cáusticas y por dificultad para deglutir cuando hay algún cuerpo extraño atorado en la garganta. Entre
las causas de origen crónico tenemos las alteraciones bucodentales (gingivitis y/o neoplasias orales), periodontitis e infecciones crónicas de origen vírico (virus de la inmunodeficiencia felina), así como insuficiencia renal crónica.
Anorexia (pérdida del deseo de comer)
Generalmente está asociada a una enfermedad de origen sistémico, pero se debe diferenciar entre una verdadera anorexia y un impedimento físico o mecánico para comer. El propietario o la persona encargada debe observar entonces si el animal ha consumido total o parcialmente su comida y si la reducción en el consumo puede ser motivada por un cambio brusco de alimento, por lo que el animal lo rechaza por sabor, olor, textura o, incluso, por el color y forma de las croquetas.
En otras ocasiones el rechazo puede ser por estrés, cambios de territorio, presencia de animales o personas extrañas; sin embargo, como quedó mencionado en un principio, la verdadera anorexia se origina más por afecciones de tipo neurológico, dolor en diversas partes del cuerpo, enfermedades infecciosas que cursan al tiempo con episodios febriles, intoxicaciones, insuficiencias de tipo cardíaco, renal, respiratorio o en estados de anemia, en lipidosis hepática y en casos de cáncer. Todo gato que deje de comer durante más de 48 horas debe ser revisado por el veterinario.
Pérdida de peso
Es la disminución que supera en más del 10 por ciento del peso normal del animal, en la que hay una reducción de la masa corporal total, la cual comienza con el tejido graso y continúa con el muscular. Si el gato pierde peso de forma rápida, es decir, en horas o
algunos días, esto puede significar que se está deshidratando.
Cuando observamos un paciente en una pésima condición corporal o de desnutrición extrema, decimos que tiene caquexia, estado que también es asociado con debilidad, depresión mental y anorexia. Sus causas se pueden originar por deficiencias en el ingreso de nutrientes (ingestión insuficiente en calidad y cantidad, dificultad para tragar o masticar), disfunción en la asimilación intestinal o pérdida de nutrientes (disfunción pancreática, enfermedad inflamatoria intestinal, linfoma intestinal, parasitosis...) y por aumento en el gasto energético (demasiado ejercicio, temperaturas muy frías, hipertiroidismo, lactancia prolongada, insuficiencia renal, caquexia del cáncer u otras enfermedades de tipo crónico).
Diarrea
Es la eliminación de la materia fecal blanda o líquida y en mayor frecuencia de lo normal. Es un signo de alta importancia en la enfermedad intestinal, pudiendo ser de aparición aguda o crónica. Puede ser clasificada de intestino delgado cuando es abundante y pocas veces por día y de intestino grueso cuando es de poco volumen y con deposiciones muy seguidas. Asimismo, puede ser de coloración roja (sangre fresca) o roja oscura casi negra (sangre digerida) y de otros colores de acuerdo a lo que haya consumido.
Entre las causas más comunes de la diarrea podemos citar las de origen dietético (cambios bruscos de alimento, alimentos inadecuados, tóxicos o sustancias alérgicas), infecciosas (bacterias y virus), parasitarias, por medicamentos, cáncer y otras enfermedades, por ejemplo, el hipotiroidismo o las que afectan a los riñones, el hígado y el páncreas. Es muy importante que el gato siempre defeque en su arenera y no en otro sitio, ya que esto facilita la detección rápida de la diarrea, lo que permite evitar que el animal se pueda deshidratar.
Estreñimiento
Es una condición donde las heces se tornan secas y duras, lo que origina dificultad para ser evacuadas, a pesar de hacer repetidos intentos para expulsarlas (tenesmo), sólo se producen expulsiones parciales. En condiciones normales los gatos defecan cada 24 a 48 horas. Los gatos son animales que toman poca agua y consumen poca fibra, esta condición los predispone a la constipación; sin embargo, hay ciertas situaciones que facilitan que se produzca este signo: retención voluntaria de materia fecal, debido a la falta de aseo en su arena higiénica (responsabilidad del propietario) o por dolores articulares o de la zona perianal, lo que dificulta la defecación; dietas pobres en fibra; obstrucción mecánica debida a alteraciones óseas en el canal pélvico o por tumores o hernias; alteraciones neurológicas que afectan a los impulsos nerviosos hacia el intestino grueso (hernias discales o defectos genéticos), y, por último, megacolon, afección en la que el colon se dilata y pierde fuerza muscular, lo que disminuye las contracciones evacuatorias.
Ictericia
Este signo clínico consiste en que los tejidos, mucosas y piel adquieren una coloración amarilla, siendo más fácilmente apreciadas en la esclerótica (parte blanca del ojo), las encías, las almohadillas digitales, orejas y abdomen; además, la orina o la materia fecal también se observarán muy amarillas.
En ocasiones también está acompañada de debilidad, decaimiento, vómito y falta de apetito. Esta afección se presenta por un exceso de bilirrubina en el torrente sanguíneo y otros tejidos.
Entre las causas más comunes de esta patología se pueden citar tres: cuando hay destrucción de glóbulos rojos en la llamada forma prehepática, por ejemplo, en casos de infecciones con Hemobartonella felix o en casos de anemia hemolítica autoinmunitaria; cuando se presentan afecciones a nivel hepático de diversos orígenes, como los infecciosos, neoplásicos, tóxicos o enfermedades metabólicas como la lipidosis hepática, y cuando hay alteraciones posthepáticas, por ejemplo, cuando hay obstrucciones de los conductos biliares hacia el intestino, en los casos de cálculos biliares o pancreatitis.
Cálculo dental
El cálculo dental es una sustancia dura que se encuentra adherida a la superficie de los dientes, pero con mayor presencia en los molares, que ocasiona alteraciones en la encía, donde produce un proceso inflamatorio denominado gingivitis, el cual se manifiesta por enrojecimiento de los bordes de la encía y mal aliento (halitosis); posteriormente se puede producir que las piezas dentales se aflojen y muevan o que se produzcan abscesos en las raíces dentarias y seguidamente se pierdan las piezas, en cuyo caso la masticación no es suficiente y, lógicamente, afecta a la digestión del animal; esto es lo que se constituye como la enfermedad periodontal. Generalmente los propietarios la notan por la halitosis y la abundante salivación (sialorrea), pero lo más grave es que si no le colocan correctivos, las bacterias que se encuentran en la cavidad oral pueden migrar por vía sanguínea y llegar hasta otros órganos (hígado, corazón, riñones, etc.) y producir daños mayores. Por tal motivo, es muy importante que los propietarios de los gatitos empiecen un cuidado de la salud oral desde que estos felinos son unos cachorros a través del cepillado dental frecuente (mínimo tres veces a la semana), una adecuada nutrición y evitando que se dañen con objetos la boca y la encía y llevándolos a controles odontológicos mínimo cada seis meses.
Cistitis
La cistitis es un proceso inflamatorio en la vejiga urinaria caracterizado por un aumento en la frecuencia de las micciones (poliuria) y la dificultad para realizarlas (disuria). Los gatos que padecen esta enfermedad tienden a ir más veces a su bandeja higiénica durante el día y a permanecer más tiempo en ella porque tienen la sensación de no haber terminado de orinar; lo más notorio de esta patología es que los felinos expulsan pequeñas cantidades de orina, en ocasiones tan sólo gotas y algunas veces pueden ir acompañadas de sangre y por fuera de la bandeja (micción ectópica). Entre sus posibles causas se encuentran las infecciones del tracto urinario (bacterianas, víricas o parasitarias), neoplasias de vejiga, alteraciones anatómicas, obstrucciones por cálculos urinarios y en pocas ocasiones por estrés.
Alopecia
La alopecia es la pérdida parcial o total de pelo en el cuerpo del gato, donde normalmente debería estar.
En algunas ocasiones puede ir acompañada de prurito (picor), enrojecimiento de la piel (dermatitis), lamido o mordisqueo excesivo de la zona y lesiones (costras, caspa, pústulas, etc.). Se debe diferenciar del cambio normal de pelaje que se presenta habitualmente.
Entre las causas más comunes hay que citar las siguientes: psicógena, en la que el propio gato por situaciones de estrés se arranca su pelaje; alérgica e inmunitaria, ocasionadas por la infestación de pulgas, alergias a los alimentos o por enfermedades como el granuloma eosinofílico, etc.; infecciosas y parasitarias, como en el caso de la producida por ácaros de la sarna (demodecosis, cheiletielosis), ácaro del oído (Otodectes cynotis), micosis de la piel (Microsporum) y algunas bacterias (piodermas);
endocrinas, cuando hay alteraciones de tipo hormonal, tal es el caso del hipotiroidismo y el hiperadrenocorticismo (síndrome de Cushing); tóxicas, como en la intoxicación con talio; por quemaduras con calor, ácidos o electricidad, y, finalmente, neoplásicas, acompañadas de lesiones ulceradas, por ejemplo, en el carcinoma de células escamosas.
Como podemos observar, son muy variadas las causas de la caída de pelo en los felinos, por tal motivo, siempre es mejor consultar con el médico veterinario, ya que él, a través de diferentes pruebas diagnósticas, podrá llegar a descubrir cuál es el causante de la misma. Por otro lado, los propietarios deberán proporcionar un ambiente adecuado a su mascota, asearla con productos adecuados y en la frecuencia correcta, además de proporcionarle una dieta equilibrada, ya que en ocasiones la sola deficiencia de ácidos grasos esenciales (omega 3 y 6) en la dieta predispone a la caída de pelo y la sequedad de la piel, por si fuera poco, la alopecia también facilita la formación de las bolas de pelo que con alguna frecuencia algunos gatos vomitan.

Espero que, en lo posible, hayan quedado resueltas muchas de las dudas que se suelen presentar cuando tenemos una mascota tan enigmática y hermosa como es el gato, un ser tan especial que en muchas ocasiones origina quebraderos de cabeza a sus veterinarios, ya que sus propietarios no proporcionan la completa y oportuna información de lo que le ha ocurrido, por lo que llegar a un diagnóstico y tratamiento efectivos puede convertirse en una labor detectivesca.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti

Comenta esta noticia
Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de ElMundodelGato.com
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
  • Tu dirección de email no será publicada.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.