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Malos olores en las mascotas después de comer

Malos olores en las mascotas después de comer

Texto: Dr. Óscar Alexander Roa Acosta

Es frecuente escuchar a los clientes que nos visitan en nuestra clínica que sus animales tiempo después de consumir sus alimentos comienzan a producir aromas u olores molestos, que espantan a todo el mundo y que los hacen avergonzar cuando tienen visitas.

La idea de este artículo es tratar de identificar qué puede ser lo que le sucede al animal, para que lo podamos tratar pero, también, reconocer los factores que le pueden ocasionar esta molestia.
FACTORES PREDISPONENTES: NUTRICIONALES
En la formulación de ciertos alimentos concentrados se emplean algunos ingredientes que para algunos gatos pueden causar la producción de gases (flatulencia), debido a que su asimilación no se logra totalmente en el tracto gastrointestinal. Como el metabolismo de dichos ingredientes no se efectúa al cien por cien, se acumulan en el estómago o el intestino ocasionando procesos fermentativos, de los que se originan gases y heces de mal olor.

Entre los ingredientes que ocasionan este tipo de problema encontramos los aceites que se añaden al alimento concentrado, entre los que están los de soja, girasol o los de pescado. Como lo mencioné anteriormente, no siempre estos ingredientes ocasionan este problema, tan sólo algunos gatos lo manifiestan.

DIETÉTICOS
En este apartado, me refiero a los alimentos que los propietarios suelen suministrar a sus mascotas y que son diferentes a los alimentos concentrados comerciales tal como los alimentos caseros que, generalmente, suelen ser dietas que no están totalmente balanceadas para los requerimientos de los humanos y mucho menos para las necesidades de los animales (gatos y perros).

Entre los alimentos que, con frecuencia se le proporcionan a nuestras mascotas podemos citar los siguientes: leche y derivados lácteos, cárnicos (res, cerdo y pollo), sopas de granos como el maíz y la soja, alimentos altos en grasas animales y vegetales, postres, etcétera.

Generalmente, lo que sucede con los lácteos es que los animales que sufren problemas por su ingesta carecen de una enzima llamada lactasa que es la que se encarga de desdoblar la lactosa (azúcar de la leche). Esta deficiencia puede originar que el animal presente diarrea, mal aliento y flatulencia. Por otro lado, los otros alimentos que mencioné anteriormente son de muy lenta digestión para el organismo del animal, sobre todo si han consumido cantidades muy altas de dicho alimento, generando consecuencias similares.

ANATÓMICOS
En contadas ocasiones se presenta esta característica como factor generador de flatulencia. Sin embargo, hay que detallar su posible presencia por lo que en nuestra consulta odontológica siempre verificamos el buen estado de las piezas dentales, el maxilar y la mandíbula de los pacientes, ya que una mal formación o mal disposición en la mordida del animal dificulta la buena masticación y, por ende, la digestión adecuada de los alimentos ingeridos. Por si no fuera poco, el tener un animal que de por sí ya presenta flatulencia sumado a mal aliento (halitosis) ya es un problema mayor.

Por este motivo, siempre conviene observar al animal como un todo, ya que esto nos permite visualizar múltiples causas de un mismo problema.

SALUD
Son variadas las causas que generarían flatulencia en un animal en cuanto a su salud en general, pero lo más común es observar todas aquellas que en una u otra forma pudiesen alterar el funcionamiento normal de su sistema digestivo, entre las cuales estarían problemas como las gastritis, afecciones hepáticas y del páncreas, mala absorción, enteritis, intoxicaciones, etcétera.

COMPORTAMENTALES
En este apartado me refiero a todos aquellos problemas de comportamiento que pudiesen afectar los procesos digestivos del animal, como son los animales a los que les gusta comer materia fecal, papel higiénico, los que muerden los barrotes de la jaula por aburrimiento o los que consumen mucho aire, aquellos que comen pasto o matas, que muerden palos y se lastiman la boca y sus dientes o el caso de algunos gatos y perros que suelen comerse sus juguetes o los objetos que recogen del suelo porque sus propietarios los han dejado olvidados en él.

Concluyendo, son diversas las causas de este problema pero lo importante es tratar de identificarlas y lograr buscar la solución más adecuada aunque, generalmente, se deba más a un problema relacionado con la alimentación que proporcionamos a nuestras mascotas. Por este motivo, siempre se debe buscar la ayuda de un médico veterinario que nos podrá orientar para encontrar la solución en el caso particular de cada animal.


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