El Olfato del gato

La superficie de la mucosa olfativa del gato también es muy superior a la nuestra, pero su capacidad olfativa es mucho menor que la del perro; el gato llega a distinguir olores que nosotros somos incapaces de percibir.

Lo más interesante de este sentido del olfato es su estrecha relación con el sentido del gusto: están muy relacionados por las posiciones anatómicas de la boca y de la nariz; las papilas gustativas de la lengua responden a los sabores…, pero esta información recibida en la lengua también se transmite vía nerviosa al lóbulo olfatorio del cerebro. Para terminar de comprender esta simbiosis entre el gusto y el olfato del gato, diremos que los felinos disponen de un órgano llamado de Jacobsen (u órgano vomeronasal), una estructura tubular situada tras los incisivos superiores que permite «paladear» partículas gaseosas generalmente perceptibles por el olfato y no por el gusto.

El sentido del gusto se encuentra alojado en la cavidad bucal y de forma más concreta en la lengua; ésta tiene unos órganos receptores llamados papilas gustativas capaces de identificar diferentes sabores: los ácidos, los amargos, los salados…

¡Comparte en tus redes sociales!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *