septiembre 2016
24 de septiembre de 2020, 13:30:03
Razas


Sphynx, un físico peculiar

Texto: Patricia Lozano.


Chocante. Así es el Sphynx. Puede que incluso la primera vez que lo veas te produzca rechazo. Haz un esfuerzo. Acércate, tócale y déjale que te muestre como es. Se subirá a tus brazos, te intentara lamer y frotara su cabeza contra ti sin parar de ronronear. Su aspecto puede parecerte raro, sin embargo, tú para él no eres ningún extraño y dentro de cinco minutos, ya serás su amigo.
No tiene pelo, sólo una fina pelusa que es más abundante en ciertas partes de su cuerpo; su piel presenta pliegues en algunas zonas; las orejas son desproporcionadamente grandes y sus ojos, siempre abiertos, siempre vigilantes, son hipnóticos.


Elegante, de cuerpo fuerte y musculoso, su tripita redondeada hace que siempre parezca que acaba de comer lo que también contribuye a su sorprendente aspecto. Su carácter es excepcional. Se trata de un animal extrovertido para el que no existe la desconfianza. Considera a conocidos y desconocidos como amigos y espera recibir lo mismo que da: mimos, caricias y mucha atención. Sí, es un gato atípico pero, ¿quién es el raro?


DE MARTE…, O CASI
Ese aspecto peculiar, esa expresión tierna y esa personalidad tan especial fue lo que inspiró al director de cine norteamericano Steven Spielberg para crear a uno de sus personajes más adorables: ET, el extraterrestre. Pero el Sphynx no es un marciano, sino un gato que surge de una mutación natural que limita el crecimiento de su pelo y cuyo descubrimiento suele situarse en Ontario (Canadá) en 1966. Sin embargo, se sabe que ya los aztecas veneraban a gatos sin pelo. Mucho más tarde, en 1903, J. Shinick describe en su libro ilustrado «El libro del gato» a dos gatos sin pelo, obsequio de una tribu india de Nuevo México, de los que no obtuvo descendencia. En 1935 la revista francesa Vie a la Champagne presenta en un artículo las fotos de dos gatos sin pelo. En este caso, tampoco se consiguió que tuviesen camadas. Se siguen teniendo noticias de la existencia de este tipo de gatos pero no es hasta 1966 cuando surge la raza Sphynx pues es el momento en el que realmente comienza su cría. En Ontario, una gata doméstica de color negro y blanco, «Elisabeth» propiedad de la señora Micalwaith, pare un cachorro desnudo bautizado como «Prune». La unión de «Elisabeth» y «Prune» se saldó con otros cachorros desnudos que despertaron el interés de los criadores Rydiadh y Yania Bawa que no dudaron en comprárselos a la señora Micalwaith para comenzar una línea de cría a la que enseguida se sumaron Keese y Rita Tenhove. En un primer momento bautizaron a esta raza como Moonstone Cat, después como Canadian Hairless para, finalmente, decidirse por el nombre de Sphynx. Los Tenhove consiguen de la CFA el estatus provisional para exposición aunque en 1971 es anulado por el consejo de este organismo al considerar que la raza escaseaba y que carecía de un estándar preciso. Poco después, el trabajo de los Bawa y los Tenhove finaliza con la venta de sus cachorros a otros criadores y la muerte de sus ejemplares. En 1973 Sandy Kaiser, del criadero Mewsi-Kal, se hace con «Dutchie’s Nefertiti» que cruza con «Prune’s Napoleon of Bor-Al», ambos producto de la línea Bawa/Tenhove. Dos de sus hijos, «Mewsi-Kal Starsky» y «Mewsi-Kal Johnny», son adquiridos en 1978 por el doctor Hugo Fernández, especialista danés en cría de gatos. Este mismo año, Shirley Smith de Toronto (Canadá) consigue a un macho blanco y negro de nombre «Bambie» al que esterilizó y murió a los 19 años. La madre de «Bambie» tuvo otras dos camadas y, en cada una de ellas, nació una hembra sin pelo, «Pinkie» y «Paloma », que fueron enviadas a Hugo Fernández. El doctor comenzó su trabajo de cría cruzando a «Mewsi-Kal Starsky» con «Mewsi-Kal Johnny» pero los cachorros murieron al nacer. Después lo intenta con «Mewsi-Kal Starsky» y «Pinkie» y con «Mewsi-Kal Starsky» y «Paloma» pero ninguno de los dos cruces produjo descendencia. Con esta suerte, Fernández regaló a «Mewsi-Kal Starsky» y a «Paloma» a la alemana Hannie Nathans, del criadero Calecat, quien consigue que «Paloma» quede preñada. Sin embargo, la camada se perdería. Ante esta situación, Hugo Fernández decide introducir sangre de Devon Rex cruzando a «Pinkie» con el macho «Curare van Jetrophin» de los que obtiene cinco gatos. De ellos, utiliza a los machos «Ramsés» y «Ra» para, junto a «Pinkie», seguir con su programa. En 1983 Tania Vink del criadero Ajahanda (Países Bajos), inicia su línea de cría con un macho del doctor Fernández. Phillipe y Aline Noel del criadero Amenophis (Francia) compran dos de los Sphynx de Vink. Así, y gracias al trabajo de todos estos criadores, en sólo tres años la raza se desarrolla y consiguen que sea aceptada por TICA. Al igual que los europeos, los criadores estadounidensesno se quedan atrás. En 1975 «Jezabelle», una gata de granja propiedad de Milt y Ethelyn Pearson, pare a dos gatos sin pelo que en 1981 recalan en el criadero Z’Stardust de Oregón cuya responsable es Kim Mueske. Sus nombres, «Dermis» y «Epidermis». Mueske adquiere dos Devon Rex, «Scatergodd Cranberry de Z’Stardust» y «Cantarur’s Hercule’s de Z’Stardust». Cruza a «Dermis» con «Cantarur’s Hercule’s de Z’Stardust» de cuya unión nacen dos hembras. Por su parte, Georgiana Gattenby (criadero Jen-Jude de Minessota) usa a dos gatos de la línea Pearson para aparearlos con Cornish Rex y hacer su propio linaje. Branda Pena (criadero Winelocket, Nueva York) ve recompensado su trabajo cuando a finales de los 80 sus Sphynx recalan en el criadero Rinkurl también de Nueva York, propiedad de Lisa Bressler. De una de sus camadas nació «Lady Godiva», la primera campeona TICA y Mejor gato de pelo corto de la primavera 1987.

Los Sphynx siguen desarrollando una buena combinación de genes gracias al apareamiento eliminatorio con Devon Rex y American Shorthair y al trabajo de todos estos criadores. En los 90 la raza gana popularidad y es admitida por la CFA. Actualmente, está reconocida por WCF, CFA, TICA y FIFe.

CARÁCTERISTICAS
Estéticamente, el Sphynx no es el clásico gato. Su característica principal es la ausencia de pelo que, en la mayor parte del cuerpo, se reduce a una pelusa aunque se aceptan pelos muy cortos en los extremos de las orejas, de la nariz, de los pies, de la cola y, en el caso de los machos, en el escroto. Es un gato de tamaño mediano del que se desea un cuerpo brevilíneo, estilizado y bien musculado, con una cola larga y delgada. Los miembros anteriores están arqueados y el vientre se muestra rollizo. Su cabeza es triangular aunque no en exceso, con la parte superior del cráneo plana y un stop marcado. De orejas grandes y ojos en forma de limón que varían del verde al avellana, se admiten casi todos los colores en su piel en la que presenta pliegues. La mutación que da lugar a la ausencia de pelo se debe a cromosomas no sexuales y es recesiva, lo que significa que es necesario que se den dos genes del mismo tipo para que se manifieste. Para el Sphynx es más cómodo vivir en climas templados; pueden aguantar temperaturas frías pero no por mucho tiempo. Al no tener pelo, es su piel la encargada de protegerle del frío acumulando grasas que hacen que su temperatura corporal supere en uno o dos grados a la del resto de gatos. Buscará fuentes de calor y disfrutará tomando el sol aunque siempre hay que tener cuidado con las insolaciones y las quemaduras. Una de las grandes ventajas del Sphynx es que no encontraremos pelos en la ropa o en el sofá pero eso no significa que sea hipoalergénico pues su epitelio se depositará en la piel. No es recomendable para una persona alérgica dado que su naturaleza cariñosa hace que esté muy próximo al amo. Le gusta dormir junto a él, subirse en su regazo, dormir la siesta en el sillón y restregarse todo lo posible.

CARÁCTER Y CUIDADOS
Dado que su cuerpo acumula grasa que expulsa para mantener el calor, necesitará que se le limpie pero sin excesos. De vez en cuando, le daremos un lavado suave con un producto hidratante para la piel. También habrá que eliminar el polvo que se acumule tanto en las orejas como en los ojos (recordemos que no tiene pestañas ni tampoco pelo que proteja los orificios de las orejas). Su dieta, además de equilibrada, debe ser rica en proteínas y calorías pues gasta una gran parte de ellas en mantener su temperatura corporal. Los Sphynx tienen un apetito voraz y no despreciarán ni siquiera un trozo de fruta. Su delicado aspecto no debe engañarnos, son gatos saludables y muy activos. Limpieza, buena comida y una gran cantidad de mimos serán suficientes para que el Sphynx tenga una vida larga y feliz; ni más ni menos de lo que necesitan todos los gatos. La reproducción debería estar controlada por un especialista. Las crías nacen con una piel con muchos pliegues y con una pelusa perfectamente visible sobre la columna vertebral que desaparece con la edad. De carácter abierto, le encanta el contacto con su amo. Es muy curioso y no le tiene miedo a nada ni a nadie. Confiado y juguetón, no es raro verle echarse una siesta al sol, siempre buscando fuentes de calor para su cuerpo desnudo. Le encanta ser el centro de atención y siempre querrá la compañía de todos los que le rodean. Una raza que rompe con todos los tópicos felinos y que hará las delicias del afortunado que se decida por ella.

Foto: El Mundo del Gato - Alberto Nevado.



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