La toxoplasmosis, una enfermedad causada por un parásito

La toxoplasmosis se clasifica como una protozoosis coccidiana no entérica, esto quiere decir que la enfermedad está causada por un parásito del tipo coccidiano de acción intracelular: T. gondii.

El gato doméstico y otros félidos son los hospedadores definitivos, pero muchas especies de vertebrados, entre otros, anfibios, peces, reptiles y prácticamente la totalidad de animales de sangre caliente, incluido el hombre, actúan como hospedadores intermediarios.

La infestación en ambos tipos de hospedadores es frecuente, pero la presencia de síntomas de enfermedad es realmente inusual.

TRANSMISIÓN

La transmisión de la enfermedad puede producirse por alguna de las siguientes vías:

■ En los carnívoros, la vía más habitual es la ingestión de algún hospedador intermediario que posee formas infestantes (bradizoitos enquistados); dichos hospedadores intermediarios (herbívoros, generalmente) se infestan por la ingestión de material fecal infestado (ooquistes esporulados) de gato.

■ La transmisión transplacentaria se produce cuando se infesta un individuo gestante; esta es la forma más importante de transmisión en el hombre y en pequeños rumiantes cuando los taquizoitos se multiplican de forma activa en la placenta y se diseminan al feto.

■ Los gatos son la única especie que completa el ciclo; los ooquistes excretados por las heces se vuelven infestantes tras 1 a 3 días en el ambiente, donde pueden vivir durante meses, incluso años.

Prevención de la infestación humana

A continuación describiremos los pasos a seguir para prevenir la infestación humana por Toxoplasma. Como podremos comprobar, en ninguno de los puntos veremos la expulsión del animal del hogar y mucho menos su sacrificio.

■ Todos los gatos con la enfermedad (excreción de ooquistes) deben ser tratados hasta la resolución del problema.

■ Las bandejas de lecho absorbente deberán higienizarse y desinfectarse a diario para no dar oportunidad a los ooquistes a esporular y transformarse en infestantes.

■ La mujer que quiere quedarse embarazada o ya lo está debe realizar una prueba de anticuerpos de toxoplasmosis.

Foto: El Mundo del Gato.

Si el resultado es positivo, el riesgo de infestación es mínimo. Por el contrario, si el resultado es negativo, deben considerarse varios aspectos. Primero, si su gato o gatos son seropositivos, la excreción de ooquistes es casi imposible salvo que esté inmunodeprimido; evitaremos darle tratamientos inmunosupresores al animal durante el embarazo de la propietaria. Segundo, la bandeja de lecho absorbente debería ser higienizada y desinfectada por otra persona; si eso no es posible, se realizará con guantes y al finalizar se realizará un completo lavado de manos y antebrazos. Tercero, en el caso de gatos seronegativos, evitaremos el problema alimentándolos con alimentos comerciales y evitando que cacen en el exterior.

Cuarto, tras el contacto con el animal, la embarazada deberá lavarse como medida higiénica general y no por el riesgo a contraer la enfermedad que por este tipo de contacto es mínimo. Finalmente, no se debe incorporar un gato nuevo al hogar durante el embarazo; si lo hacemos se realizará una analítica frente a la enfermedad; el gato seropositivo es de escaso riesgo.

■ La embarazada deberá tener muy presente que no sólo el gato es una vía de adquirir Toxoplasma, las carnes crudas y las verduras, por ejemplo, son una fuente inagotable de patologías si su manejo no es el correcto…, también son una fuente de Toxoplasma.

■ El solo manejo con las manos de carnes crudas (principalmente de cerdo) deben provocar un concienzudo lavado posterior de las manos.

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