www.elmundodelgato.com

El parto

miércoles 22 de octubre de 2014, 11:16h
El parto
Texto: José Enrique Zaldívar (Clínica Veterinaria Colores)

La primera etapa del trabajo del parto (contracciones uterinas y dilatación de cérvix o cuello del útero), en ocasiones persiste de 2 a 24 horas, aunque lo normal es que no dure más de 6. Se caracteriza por inquietud, acicalamiento continuo, ambulación, jadeo y vocalización.
Primera etapa del trabajo del parto
Aunque no se observan contracciones uterinas ni abdominales, en la vulva se aprecian
pequeñas cantidades de moco claro.

Justo antes de la segunda etapa de trabajo del parto (alumbramiento de los recién
nacidos), la conducta de anidar, el antagonismo hacia los extraños u otros gatos y el deseo de encontrar un lugar aislado se intensifican. La hembra puede presentar anorexia e inapetencia, o bien comer de manera normal. Hacia el final de la primera etapa la hembra se acomodará en el nido y ronroneará con fuerza. Algunas hembras son asintomáticas en esta fase.

Segunda y tercera etapas del trabajo del parto
La segunda etapa consiste en el alumbramiento, mientras que la tercera consiste
en la expulsión de la placenta. La colocación del feto en el interior del cuerpo del útero y su paso a través del cuello uterino y la vagina se relaciona con contracciones uterinas visibles e intensas. El primer cachorro suele nacer a la hora de iniciarse este estadio, y los posteriores, a intervalos de 10 a 60 minutos. Todo el proceso de alumbramiento dura de 30 a 120 minutos por feto. Por lo general, se completará de 2 a 6 horas después del nacimiento de la primera cría, aunque tal vez requiera hasta 12. En ocasiones, las crías se expulsan con rapidez a intervalos de unos cuantos minutos, mientras que otras veces pueden demorarse entre 30 y 60. Las presentaciones pélvicas o cefálicas son normales.

La conducta de anidar en ocasiones es obvia 12 a 48 horas antes del alumbramiento.

El descenso en la temperatura rectal (37 grados) suele anteceder al nacimiento por lo menos en 12 horas, aunque dicho descenso es un indicador poco fiable de la inminencia del parto. Esta hipotermia es transitoria con resolución antes o durante el alumbramiento. Si el parto no comienza 24 horas después de la depresión térmica, la gata deberá ser vista por el veterinario. La primera cría puede aparecer 30 a 60 minutos después de iniciadas las contracciones. La expulsión del primer recién nacido puede acompañarse de maullidos muy sonoros por parte de la gata. Tras cada nacimiento, la madre romperá la bolsa fetal, lamerá y limpiará al gatito, favoreciendo el masaje torácico que facilita su respiración, y cortará el cordón umbilical. Si dicho cordón no es
desgarrado por la gata en 10 a 15 minutos, deberéis hacerlo vosotros evitando presionar sobre el ombligo. Se ata con un hilo al menos a un centímetro del cuerpo y se corta con una tijera limpia. El ombligo puede desinfectarse con tintura de yodo al 2 por 100.

Entre cada alumbramiento la gata retira y come las placentas, corta el cordón umbilical,
limpia a las crías y lame su región vulvar. Algunas hembras amamantan a sus crías mientras el trabajo del parto continúa. En casos raros, el parto puede verse interrumpido


y volver uno o varios días después.

Este fenómeno puede ocurrir por diversas razones, como algún factor ambiental
perturbador que obligue a la gata a llevar a sus crías a otro lugar. En otras ocasiones, después del nacimiento de la primera cría, las contracciones pueden cesar durante 12 a 24 horas. En este intervalo de tiempo la gata atenderá a sus hijos y actuará como si hubiera terminado el parto. Por lo general, las crías restantes nacen vivas y sin dificultades cuando se reanuda el parto. Este fenómeno no se considera anormal, pero debe diferenciarse de la distocia.

Las membranas fetales a menudo se expulsan (tercera etapa del trabajo del parto) al poco tiempo del nacimiento de cada cría, o es posible que salgan dos placentas después del alumbramiento de dos crías.

Muchas gatas ingerirán estas placentas al poco de haber sido expulsadas. Esta costumbre esta más relacionada con el origen carnívoro de los gatos, evitarían así dejar rastro frente a posibles depredadores. Evidentemente, este tipo de tejido debe tener una riqueza hormonal, pero al parecer su ingestión ni es beneficiosa ni es contraproducente.

No pasa nada por retirarlas con cuidado del nido y deshacerse adecuadamente de ellas. Las placentas suelen eliminarse al poco del nacimiento de cada gatito o dentro de los 15 minutos siguientes. Todavía puede estar unida al ombligo del neonato o puede estar separada.

Periodo posparto
El periodo posparto es el comprendido entre el nacimiento y el destete. El destete se suele realizar a los 28-30 días. Todos los días es conveniente ver la actitud, apetito y calidad de la atención materna. Las gatas permanecerán al lado de su camada las dos primeras semanas, abandonándola sólo para comer y excretar. En las primeras horas después del alumbramiento la madre comerá poco o nada, pero el apetito debe retornar con prontitud e incrementarse a medida que procede la lactación. La temperatura rectal puede elevarse unos pocos días hasta 40º C. Por encima de esta temperatura, la gata deberá ser vista por un veterinario. Durante unos días la gata expulsará por su vagina los
loquios —secreción vaginal posparto normal— de color rojo ladrillo. La leche debe ser de color blanco grisáceo y las glándulas mamarias no deben ser dolorosas pero sí simétricas y moderadamente blandas.

Es importante dejar tranquila a la gata con sus hijos. La interferencia humana debe ser
mínima durante por lo menos las dos primeras semanas. Una madre nerviosa o agitada tiene escasa disponibilidad de leche y también puede traumatizar sin darse cuenta a alguno de los gatitos.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (7)    No(0)
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti

+

1 comentarios