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Más protección en la comunidad de Madrid

Más protección en la comunidad de Madrid
Texto: Susana Alfageme y Elena Cuervo www.cuervoalfageme.com

Desde que en el año 1990 Madrid dictara su Ley de Protección de Animales Domésticos las cosas han cambiado mucho. Hoy existe una mayor conciencia de la responsabilidad que supone la tenencia de una mascota, se exigen más obligaciones a los propietarios, se reconocen cada vez más derechos a los animales, se han introducido en nuestro mercado los animales exóticos que precisan una regulación específica y, en definitiva, existe una mayor demanda de protección por parte de la sociedad.
La comunidad de Madrid, que desde el año 2006 ha dedicado más de quince millones de euros para cubrir los gastos que le genera el abandono de animales domésticos, ha decidido reformar su ley de protección y mejorarla en diversos aspectos con la intención de reducir el número de abandonos, mejorar la calidad de vida de los animales domésticos incluso desde el momento de su venta y, en definitiva, potenciar la tenencia responsable. El pasado 6 de octubre, el Consejo de Gobierno aprobó el proyecto de ley y lo remitió a la Asamblea legislativa madrileña para continuar con su tramitación.

Aunque es posible que algunas cuestiones se modifiquen a lo largo de los trámites legislativos que quedan pendientes, éstos son algunos de los puntos más interesantes que se proponen en esa reforma:

CRIADEROS Y PUNTOS DE VENTA
Se pretende que el propietario adquiera conciencia de su responsabilidad desde el momento de la adquisición del animal. Por este motivo, se regula exhaustivamente la venta de animales, lo que afectará a criadores y vendedores. Se prohíbe la exhibición de animales en los escaparates, norma que ya había sido adoptada en otros lugares de España como, por ejemplo, Barcelona, y se establece una edad mínima para poder proceder a la venta de cachorros. Estos deberán tener al menos dos meses de edad. El vendedor tiene la obligación de entregar al comprador toda la información relativa al origen, características, manejo, tamaño que alcanzará el animal de adulto, posibilidades de que transmita alguna enfermedad al propietario o su entorno familiar… No son normas novedosas. Ya las habíamos visto en otras leyes autonómicas pero, si realmente se cumplen, sí que pueden ser efectivas al menos para evitar una compra impulsiva basada únicamente en el aspecto tierno y desvalido de un cachorro en un escaparate.

CENSO E IDENTIFICACIÓN
Si hablamos de conciencia de responsabilidad, ésta pasa necesariamente por exigir la identificación y el censo de los animales. Solo así se conseguirán reducir los abandonos. Todos los propietarios continuarán estando obligados a tener identificados a sus animales con un chip y a tenerlos censados. La novedad estriba en la simplificación del registro, que va a ser controlado por la propia comunidad autónoma, y en la rapidez con que se van a exigir las notificaciones a los propietarios, que tendrán tres días para comunicar a la administración el extravío, muerte o cambio de titularidad de su mascota. Con este mismo plazo cuentan para recogerlos de los centros de acogida cuando los hayan extraviado previo pago de los gastos ocasionados por su alojamiento y atención veterinaria.

ESTANCIA CON LOS PROPIETARIOS
Uno de los objetivos básicos de la ley es la evitación de cualquier sufrimiento del animal. Por eso se prohíbe mantener atados a los animales o encerrarlos en condiciones que les generen un daño. Todo ello al margen de las obligaciones habituales que ya se encontraban recogidas en la ley que se reforma. Se regula además la adquisición de animales exóticos prohibiendo en algunos casos la tenencia de determinadas especies.

EN LA CALLE Y EN LOS ESPECTÁCULOS
La nueva ley prohibirá dar de comer a los animales abandonados, exhibir animales en los locales de diversión, usarlos en ferias, ejercer la mendicidad o cualquier actividad ambulante utilizando mascotas como reclamo y que accedan a las zonas destinadas a juegos infantiles. Los animales de compañía son justamente eso y no un elemento que vaya a poder utilizarse con cualquier otro fin que ponga en duda su bienestar o que pueda rozar una situación de maltrato.

INFRACCIONES Y SANCIONES
Una ley que pretende conseguir una tenencia y tratamiento más responsable de los animales domésticos debe incluir necesariamente un buen catálogo de infracciones y sanciones que avalen su contenido. También a este punto alcanza la reforma de la ley madrileña que mejora y amplía su catálogo de infracciones y endurece las sanciones. Se recogen como infracciones nuevas: alimentar a animales vagabundos, ejercer la mendicidad con ellos, no comunicar su pérdida, muerte o cambio de titularidad en el plazo de tres días que antes comentábamos. Pasa a considerarse infracción grave (antes era leve) la no correcta identificación de los animales. Es también grave fomentar la agresividad de los animales, mantenerlos atados de forma que se les cause sufrimiento o no proporcionarles los tratamientos veterinarios adecuados. Entre las novedades de las infracciones muy graves estará la filmación de imágenes con contenido cruel o que supongan maltrato a los animales domésticos. Las sanciones irán desde los 300 euros hasta los 30.000 euros en los casos más graves.

El proyecto mejora sin duda en muchos aspectos la tenencia de animales domésticos y la agravación de las sanciones es fundamental para que eso realmente sea efectivo. Hay que esperar a la finalización de su tramitación y entrada en vigor, pero sobre todo, habrá que comprobar hasta qué punto la administración se compromete en la exigibilidad de la misma.



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