www.elmundodelgato.com
Foto: Alberto Nevado - El Mundo del Gato.
Ampliar
Foto: Alberto Nevado - El Mundo del Gato.

Las siete vidas de un gato, una contradictoria creencia

jueves 28 de abril de 2016, 06:27h

Por su excepcional resistencia y agilidad, desde la antigüedad se ha creído que los gatos tienen siete vidas. El hecho es que su gran independencia les lleva a vivir situaciones extremadamente peligrosas en la calle, y su increíble curiosidad los hace susceptibles de tener graves accidentes domésticos.

El caso es que, creencias aparte, a la hora de vivir con ellos hay que tomar una serie de precauciones para que nuestros felinos vivan muchos años.

Las siete vidas de un gato, una contradictoria creencia

La creencia en las siete vidas del gato tiene un origen supersticioso y también esotérico. No cabe duda de que su excepcional resistencia y su capacidad para salir indemne ante las situaciones más complicadas, o para saltar alturas considerables sin sufrir el menor daño, hicieron pensar a los antiguos que este felino tenía más de una vida. También en la antigüedad, el número siete fue considerado un número afortunado para algunas culturas que basaban sus supersticiones en la numerología. Por lo tanto, este número pareció el más adecuado para este misteriosoanimal.

Por otro lado, el gato, como el resto de sus parientes salvajes, tuvo en el pasado una vida libre sin condicionamientos ni obligaciones. De aquí heredan su extremada independencia. Esta característica, unida a su gran instinto de caza, lleva en muchas ocasiones a nuestro querido gatito a escaparse y correr el riesgo de sufrir algún daño o accidente, que en muchas ocasiones puede ser mortal.

Como en toda criatura inteligente su memoria es notable, lo que le permite recordar tanto lo bueno como lo malo. Tambiénes sumamente curioso, cualidad que le incita a investigar cualquier novedad y a explorarlo todo, ya que le gusta conocer a la perfección el ambiente donde se desenvuelve. Esta curiosidad le lleva también, en multitud de ocasiones, a tener accidentes domésticos con graves consecuencias. De hecho, quién no se ha encontrado alguna vez a su gato dentro de la lavadora o metido en los rincones más inhóspitos y a la vez peligrosos del hogar.

No es de extrañar, por lo tanto, que estas dos cualidades del gato, su independencia y curiosidad, lo conviertan en un animal muy delicado y tremendamente susceptible de sufrir algún daño. Todo esto, evidentemente, contradice ese dicho de las siete vidas del gato, por lo que, creencias aparte, los dueños debemos cuidarlos con extrema precaución. Nuestros gatitos requieren de mucho cariño y mucha atención aunque aparenten, con su indiferencia, que no necesitan nada.

Como por genética sería imposible anular estas dos cualidades de los gatos, en este artículo lo que vamos a hacer es mostrar los numerosos peligros a los que se puede enfrentar nuestro animal y cómo podemos evitarlos.

Peligros externos
Las incursiones callejeras del gato comienzan, con cortas y cercanas salidas, alrededor de los 6 a 8 meses de vida. En este momento se produce su pubertad y empieza a obedecer a sus mandatos genético reproductor y predatorio, basados en la obtención de presas y en la necesidad de delimitar su territorio, que será el lugar para sus encuentros sexuales. Que el gato tenga cubierta su cuota alimenticia en la casa no quiere decir que esto inhiba totalmente su instinto cazador, ya que sus mecanismos son independientes. Estas salidas incrementan su frecuencia en primavera y verano, debido al aumento de la actividad sexual de la especie en esta época. Hay que señalar que siempre el riesgo es mayor cuando nuestro animal sale de noche, a pesar de que los felinos son animales nocturnos por naturaleza. De hecho, su visión nocturna es alrededor de seis veces mejor que la del hombre (esto es debido al Tapetum Lucidum, una estructura del ojo compuesta por células capaces de funcionar como espejos, amplificando el más tenue rayo de luz).

Entre los peligros exteriores más comunes destacan los accidentes de tráfico y las peleas callejeras.

  • Accidentes de tráfico

Para empezar, el tráfico es el gran peligro al que se enfrentan la mayoría de los gatos callejeros o domésticos que salen de sus casas. Si nuestro gato no está acostumbrado a la calle como ocurre con los gatos callejeros, no percibirá el tráfico como un problema y las probabilidades de tener un accidente serán mayores, ya que no le prestará atención.

En relación con este tema hay que señalar, según la Dirección General de Tráfico, que en accidentes de tráfico donde están implicados animales, el 90% de las veces no hay daños personales y los que siempre salen mal parados son los animales. En un 64% de este tipo de accidentes están implicados animales domésticos, siendo los perros y los gatos los más numerosos.

  • Peleas callejeras

Otro de los peligros potenciales para el gato son las peleas territoriales, provocadas por la necesidad de tener contactos sexuales. Estas riñas, por su contacto directo, en muchas ocasiones pueden provocan el contagio de enfermedades infecciosas. Hay que tener en cuenta que, desgraciadamente, existen multitud de colonias de gatos callejeros, los cuales sufren una amplia variedad de enfermedades que se contagian por contacto. Entre ellas y a través de la saliva que penetra en la piel por mordeduras, nuestro gato puede contagiarse de rabia, del virus de la inmunodeficiencia felina, que algunos conocen como sida felino, así como del virus de la leucemia felina.

Además de los peligros que hemos visto, cuando un gato de interior se escapa se puede encontrar con muchos otros. De hecho, es poco probable que subsista mucho tiempo, ya que no conoce las técnicas de supervivencia. Además, nuestro animal doméstico no estará acostumbrado a las bajas temperaturas, o no tendrá muy desarrollado el sentido de la orientación, con lo que la vuelta a casa puede ser complicada.

Según los expertos, para evitar riesgos es importante que nuestra mascota no salga a la calle yadesde la pubertad, cuando empieza a explorar. Una posibilidad para evitar este impulso de salir es la castración; las hembras se pueden operar inmediatamente después del primer celo, alrededor de los 6 meses de vida. En los machos es conveniente hacerlo al año de edad.

Otra posibilidad para evitar las salidas es la contención física en forma de rejas, alambradas o protección de balcones y ventanas. Por otro lado, hay que destacar que en los gatos que suelen hacer vida libre o semilibre, la esperanza de vida no sobrepasa los ocho a diez años. En cambio, los felinos acostumbrados a estar siempre dentro de las viviendas humanas, tienen un tiempo de vida que incluso duplica la vida de uno callejero, es decir, pueden llegar a vivir alrededor de los 15 años y, en muchos casos, sobrepasar los 20 años.

Peligros internos
Ya hemos visto que los gatos son particularmente curiosos, cualquier novedad en nuestra casa, ya sea un montón de arena, una herramienta, una figura, etcétera, será investigado minuciosamente por nuestro animal. De hecho, esta curiosidad exagerada, unida a su gran agilidad y capacidad para llegar a cualquier rincón de la casa, en muchas ocasiones pondrá a nuestro gato en situaciones verdaderamente delicadas, haciendo muy probable que nuestra mascota se lastime en algún momento. Elementos como la cocina, la estufa, la lavadora o los cables eléctricos, entre otros, pueden ser dañinos para la integridad de nuestro gato.

Vamos a destacar los peligros más comunes.

  • Descargas eléctricas

Los cables eléctricos son especialmente atractivos para los gatos. Entre las mayorestentaciones para un gatito está todo aquello que tiene más o menos la forma de cordel, o lo que, siendo particularmente fácil de atrapar con la boca, se deje sacudir, mordisquear o arrastrar. Por esta razón, los cables eléctricos constituyen una presa ideal, ya que es muy placentero para nuestra mascota mordisquear el plástico blando, con lo que las probabilidades de que sufra una descarga eléctrica son enormes.

Para evitar este tipo de peligros, los cables deben quedar fuera de su alcance y vista, ocultándolos bajo canaletas o detrás de los muebles En el caso de que esto no sea posible y si el gatito debe quedarse solo, es mejor desenchufarlo todo para evitar un accidente.

  • Descuidos

Desgraciadamente, muchos de los objetos que un gato puede descubrir en una casa pueden resultar peligrosos. Algunos pueden provocar quemaduras; otros, cortes y hasta indisposiciones repentinas o mortales. Para empezar hay que tener mucho ojo con la cocina, ya que es el lugar predilecto de nuestro gato. En este ambiente suele ser donde se sirve su alimento y es siempre de donde emanan los olores más atractivos para él, olores que pueden inducirle a subirse a los fogones o pasearse por los hornos eléctricos. Todos estos aparatos son, a la vez, tremendamente abrasivos y capaces de provocar a nuestro animal graves quemaduras. La puerta abierta de una lavadora constituye, también, una irresistible invitación a esconderse en ella. Algunos gatos se han quedado encerrados inadvertidamente, así que antes de introducir la ropa en el tambor es preciso controlar siempre que esté vacío.

Otro objeto que atraerá irresistiblemente a nuestra mascota es el recipiente de la basura, porque en su interior se encuentran muchas presas, como son huesos de pollo, espinas de pescado o trozos de vidrio, deshechos que al ser ingeridos pueden provocar que nuestro animal se pueda ahogar. Por lo tanto, una buena tapa imposible de abrir por él sería la mejor solución.

Las bolsas de plástico son sonoras y muy divertidas para ellos; sin embargo, existe riesgo de ahogamiento, por lo que es importante no dejarlas a su alcance.

Cualquier objeto punzante como agujas, chinchetas, clavos o tornillos, deben permanecer fuera de su alcance, ya que los podría tragar, arriesgándose a una perforación o a una oclusión intestinal muy grave, o se los podría clavar.

Tampoco es aconsejable dejarle jugar con pedazos de cordel, hilos elásticos u ovillos de lana, porque podría enredarse o ahogarse con ellos.

Otros peligros
Todas las precauciones que hemos comentado anteriormente podrían parecer suficientes para garantizar la vida de nuestro gato. Tenemos que tener en cuenta, sin embargo, para evitar algún desafortunado incidente a nuestro gatito, otros peligros que son muy comunes.
  • Sustancias tóxicas

El sistema digestivo de los felinos no está preparado para defenderse de ciertas sustancias tóxicas. Además hay que tener en cuenta que el atractivo especial que ejerce sobre ellos la caza de roedores los hace especialmente vulnerables a envenenarse en cualquier momento. En el jardín, los herbicidas o pesticidas que utilizamos suelen llevar sustancias petroquímicas que son especialmente tóxicas para los gatos. Otros productos que utilizamos en casa, como pintura o aguarrás, exponen a nuestro animal si lo ingieren a sufrir fuertes convulsiones o incluso entrar en coma.

Un caso muy común de intoxicación digestiva se produce cuando el animal se lava su capa de pelo después de haberse restregado en una superficie contaminada, por lo que es importante bañar a nuestro gato si vemos que tiene alguna mancha sospechosa. Si detectamos que nuestro animal experimenta vómitos, diarrea, babeos, convulsiones o taquicardias, estamos ante síntomas de envenenamiento. En este caso, lo aconsejable es llevarlo a nuestro veterinario.

  • Caídas

Los gatos pueden sobrevivir a grandes caídas. El gato cuenta con excelentes reflejos y un elevado sentido del equilibrio facilitado por su cola, y puede saltar una altura siete veces superior a la suya propia. Si a ello se une la elasticidad de sus articulaciones, es fácil comprender por qué son capaces de sobrevivir a caídasdesde gran altura, ya que sus almohadillas plantares, así como su gran flexibilidad, amortiguan la fuerza del impacto cuando aterriza. Así, es frecuente que sobreviva a golpes por caídas desde una altura inferior a cuatro pisos. En tan solo 60 centímetros de caída, el gato es capaz de girar 180 grados y caer de pie, apoyando primero las patas delanteras, para que éstas absorban el impacto, y después las traseras. De hecho, al caer el gato desde una altura pequeña, tiene menos posibilidades de caer de pie que si lo hace desde una altura mayor. Esto es debido a que no tiene tiempo de orientarse y darse la vuelta. A pesar de todo, una mala caída puede causar grandes lesiones, por lo que es importante no tentar a la suerte y tener siempre vigiladas, cerradas o protegidas las ventanas y, en general, todos los lugares altos que puedan suponer un riesgo para nuestra mascota.

Evidentemente, como hemos visto, son muchos los peligros a los que se puede enfrentar un gato. Si tomamos estas pequeñas precauciones que hemos visto, y que se traducen básicamente en aislar las fuentes de peligro, la vida de nuestro animal puede ser muy larga. Lo que debemos tener claro es que no podemos tentar a la suerte, ni confiar en ese dicho que asegura las siete vidas del gato.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (1)    No(0)
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de ElMundodelGato.com

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.