www.elmundodelgato.com
Un dormilón experto
Ampliar

Un dormilón experto

Texto: Patricia Lozano.

miércoles 14 de noviembre de 2018, 13:33h

No, su gato no está enfermo; es normal que pase la mayor parte del día durmiendo, máxime si usted no está mucho tiempo en casa. Además de ser necesario para su desarrollo, los felinos son animales eminentemente nocturnos; salen a cazar cuando llega la noche e invierten tanta energía que deben recuperarla durante sus cabezadas diurnas. Los gatos domésticos han alterado este comportamiento aunque los que tienen la posibilidad de salir durante la noche vuelven a adoptar rápidamente el patrón de sus parientes salvajes.

El sueño es de gran importancia para el desarrollo psicosocial y biológico del minino, tanto que, una vez establecida la rutina cuando llega a su nuevo hogar, se pasará la mayor parte del tiempo durmiendo. Para ello elegirá los lugares más cómodos y tranquilos de la casa, donde nadie pueda molestarle y donde esté calentito en invierno y fresco en verano. Dormilones por excelencia, se han convertido en los seres vivos más utilizados en los estudios sobre el mecanismo del sueño y, gracias a ellos, los científicos han podido reunir datos importantes sobre sus funciones, beneficios, las alteraciones más frecuentes y cómo prevenirlas.

Nada más nacer, el gatito necesita sentir a los demás componentes de la manada mientras duerme.

Las razones de este comportamiento son, por un lado, que el minino aún no ha prendido a controlar su temperatura corporal en relación con la temperatura exterior (lo que se conoce como hemotermia) y, por otro, la búsqueda de los contactos táctiles con la madre y sus hermanos. Hacia las tres semanas de vida aproximadamente, el acto de dormir en grupo desaparece y el gato empezará a descansar en solitario. Aún así, y como recuerdo de sus primeros días de vida, les encanta dormir en la cama de sus amos puesto que siguen buscando calor, dado que su temperatura corporal desciende durante el sueño, y porque aprovechan para sentir su contacto. El tiempo también va variando en función de la edad pues los recién nacidos pueden dormir hasta el 90 por 100 del día mientras que, a las tres o cuatro semanas, se reducirá al 60 por 100 que es el porcentaje que le dedican los adultos a su reposo —unas 16 o 18 horas diarias—. Conforme van envejeciendo, los gatos necesitan dormir más pudiendo llegar incluso a emplear el 75 por 100 del día en esta actividad tan placentera.

En los estudios sobre el sueño que han contado con gatos, los encefalogramas han distinguido, según la actividad cerebral, fases de sueño profundo y fases de sueño ligero que no son más que lo que todos hemos podido observar en nuestras mascotas. A veces el gato echa una cabezada incluso sentado o medio tumbado; los músculos no se relajan totalmente y el animal se despierta cada pocos minutos de reposo: esto es lo que se conoce como sueño ligero y ocupa aproximadamente el 70 por 100 del descanso del minino. El 30 por 100 restante se destina a la fase de sueño profundo, durante el que existe evidencia externa de que el gato sueña: los ojos se mueven rápidamente, hay cambios de postura, movimiento de las patas, las uñas, los bigotes y las orejas e incluso a veces puede existir hasta vocalización. En este estado el cerebro del gato se mantiene tan activo como cuando está despierto, al igual que sus sentidos, que continúan en alerta para recibir estímulos. Así que tenga cuidado y no le despierte bruscamente, puesto que su reacción será inmediata; también responderá a tentaciones positivas como caricias o un olor agradable.

Al despertar obsérvele, pues realiza un ritual que los humanos deberíamos imitar. Para estirar las articulaciones y la musculatura, a la vez que estimula la circulación, nuestro gato lleva a cabo unos ejercicios muy parecidos al yoga: bosteza, se estira hacia delante, despliega las patas posteriores y arquea el torso; prácticas que serían muy beneficiosas para nosotros, que solemos saltar de la cama sin organizar nuestro sistema muscular.

ACOSTUMBRARLE A NUESTRO RITMO
Respetar las horas de sueño de nuestras mascotas es tan vital como darles de comer o fomentar su actividad física, ya que durante este periodo el organismo libera sustancias que le permiten crecer y tener un desarrollo metabólico adecuado. De hecho, está demostrado que el sueño juega un papel fundamental en las primeras etapas de la vida. Aunque la necesidad de dormir siga siendo un misterio, partiendo de la base de que los animales pequeños y los bebés necesitan más horas de sueño que los adultos, se ha podido llegar a una importante conclusión: es el momento en el que los circuitos neuronales se organizan para lograr la perfección que ya se posee en la edad adulta, en la que se siguen mejorando pero ya en menor grado. Por eso es tan importante dejar que nuestro gato disfrute de sus momentos de descanso y hacérselo comprender a los miembros más jóvenes de la familia.

Sin embargo, en el caso de los mininos puede ocurrir que sus horas de descanso no coincidan con las nuestras, en especial cuando tienen la posibilidad de salir al exterior.

En este caso sus noches serán muy activas y pasarán el día descansando para recuperar el sueño perdido, por lo que los días que estemos en casa no deberíamos importunarlos e interrumpir su ritmo biológico. Aún así, y dados sus genéticos hábitos nocturnos, puede ocurrir que aunque viva en un piso en el que no pueda salir, siga su horario natural. Esto, que puede resultar muy molesto para los dueños, puede cambiarse, como siempre con un poco de paciencia; es tan fácil como conseguir que se encuentre activo durante el día y cansado por la noche.

El gato necesita jugar en algún momento y, si sus juegos nocturnos nos resultan incómodos, debemos mantenerle entretenido en un horario más temprano, tratar de cansarlo para que por la noche sólo quiera dormir. Los horarios de comida y de juego regulares son los más apropiados para que el animal se acostumbre a un nuevo ritmo, y cuantas más veces repitamos esta rutina, más pronto conseguiremos que nuestro minino se habitúe.

Siempre es muy recomendable que los dueños compartan juegos con sus mascotas, pero si usted está cansado, no le apetece o, simplemente, no le gusta, con el gato le resultará fácil. Basta con estimularle con un juguete que cuelgue de una cuerda y que el animal pueda golpear, lanzarle un ratón de plástico o el cilindro de cartón del papel higiénico o del papel de cocina; lo bueno de los gatos es que pueden pasar horas disfrutando de un solo juguete. Tenga en cuenta que si quiere conseguir un cambio de comportamiento en su animal puede hacerlo siempre y cuando invierta tiempo y sea metódico. Si le resulta enojoso que maúlle por la noche o se suba a su cama, no logrará nada enfadándose y castigando al gato; será más efectivo ofrecerle actividades alternativas, divertidas y atractivas durante el día para que, al término de la jornada, descanse plácidamente junto a usted. El castigarle y no proporcionarle ninguna otra opción, sólo dará como resultado un gato frustrado y enfadado que orinará a menudo por la casa y tendrá una conducta destructiva.

Foto: Isabel Sobrino Martínez.

ALTERACIONES DEL SUEÑO
Es muy importante conocer las pautas de sueño de nuestros animales para poder detectar cualquier anomalía. Si observamos que nuestro gato pasa de dormir dieciséis horas a dormir veinte, podemos estar ante un caso de hipersomnia o de otra patología. Por el contrario, si repentinamente comienza a sufrir insomnio podría ser un signo de estrés, lo que es posible que traiga otros problemas asociados como movimientos estereotipados, lamidos excesivos o destrozos en el hogar. Frecuentemente este estrés suele provenir del ambiente en el que vive aunque tanto el insomnio repentino como la hipersomnia súbita pueden ser el origen de una depresión. Otro problema es el de las mascotas que no consiguen descansar con tranquilidad y siempre se mantienen en estado de alerta. Así, no logran reposar como debieran y pueden volverse irritables y agresivos; según los expertos esta es una alteración más frecuente en los gatos que en cualquier otro animal de compañía.

Por supuesto, siempre que observe cualquier síntoma de enfermedad, debe acudir al veterinario pues es quien sabrá si es necesario que el animal comience un tratamiento en el que la terapia farmacológica y el trabajo con la familia suelen ir de la mano. Sin embargo, no se alarme si observa que, con la llegada del otoño, su gato tiende a dormir más de la cuenta ya que los cambios de temperatura y de luminosidad también afectan a los animales.

Como en cualquier otro aspecto de la vida de nuestras mascotas, es muy importante conocer y comprender por qué precisan dormir tantas horas, respetar ese tiempo necesario y saber cómo acoplar sus horarios a los nuestros para conseguir no sólo una buena convivencia sino también una alta calidad de vida para los animales.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de ElMundodelGato.com

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.